El desgarro muscular: fisioterapia y prevención

El desgarro muscular es la rotura o microtura de fibras, interfiriendo en un correcto estado y función muscular. Generalmente su mecanismo de acción consiste en una contracción muscular traumática asociada a un fuerte estiramiento. Es muy frecuente en deportes con movimiento o acciones explosivas. Su recuperación fisioterápica dura aproximadamente entre dos y cinco semanas según la gravedad. Los músculos más afectados son los gemelos (pantorrilla), isquiotibiales (parte posterior de muslo), recto anterior (parte anterior del muslo) y aductores (parte interna del muslo).

CÓMO SABER QUE TENÉIS UN DESGARRO MUSCULAR: vuestra movilidad será muy limitada, el dolor intenso y frecuentemente presentaréis un hematoma o derrame en la zona lesionada. En los casos más graves podréis apreciar un desnivel en el tejido muscular. Además, es habitual que sintáis como si os golpeasen la zona con una piedra imaginaria en el momento que ocurra la lesión, el llamado ‘’signo de la pedrada’’.

Encontramos tres estadios posibles:

–          Desgarro muscular tipo I: existe distensión muscular pero el desgarro en sí es muy leve, afectando sólo a microfibras musculares. La movilidad articular es completa aunque dolorosa. Apenas hay derrame ni hematoma y la palpación prácticamente es indolorosa. Es el caso de aquellos sujetos que se conciencian de la lesión horas después de haber ocurrido.

–          Desgarro muscular tipo II: el desgarro es moderado. Es el grado de desgarro más frecuente. La movilidad y la función se ven alteradas y el dolor es intenso durante todo el rango articular. Puede haber un vasto hematoma y la palpación habitualmente es dolorosa. Es frecuente apreciar a simple vista una leve depresión en la zona lesionada, signo evidente de la rotura que ha tenido lugar.

–          Desgarro muscular tipo III: es el más grave. Suele requerir cirugía en algunos casos. La movilidad es totalmente imposible y el dolor muy intenso. El músculo no responde. El hematoma es extenso e inevitable.

 

QUÉ PUEDE HACER LA FISIOTERAPIA: el fisioterapeuta os deberá inspeccionar la zona de lesión y estructuras cercanas, palpar las mismas, comprobar vuestra movilidad  y acción muscular, evaluar la flexibilidad y la rigidez muscular. Generalmente, un desgarro muscular queda eliminado con un tratamiento convencional fisioterápico basado en contracciones y movilidad muscular progresiva, estiramientos suaves, masoterapia para facilitar la cicatrización del tejido y descargar estructuras adyacentes que puedan sobrecargarse como mecanismo de compensación para mantener una buena función, terapias de drenaje para reducir la inflamación y reabsorber el hematoma, aplicación de kineiotape, uso de ultrasonidos…

Os recomendamos como protocolo de actuación durante las primeras 24-48 h la aplicación de hielo, compresión y elevación del miembro afectado. Acudid lo antes posible a los especialistas adecuados y poneros en manos de un fisioterapeuta para solventar el problema. En muchos casos es necesario llevar a cabo cierto reposo para favorecer la regeneración del tejido. El tiempo de éste dependerá absolutamente de factores individuales en cada paciente, tales como la gravedad del desgarro. Tu fisioterapeuta te marcará el tiempo de reposo necesario.

En Fisioterapia Granada aseguramos que es mejor prevenir que curar, por lo que nos complace ofreceros los mejores consejos para eludir esta siempre inoportuna lesión:

–          Cuando realices ejercicio físico, ¡ESTIRA! No olvides que deberéis llevarlo a cabo antes y después de la práctica deportiva. El estiramiento elongará las fibras musculares, cargando al músculo de mayor flexibilidad y precaviendo la rotura.

–          ¡CALIENTA! Al igual que el estiramiento, un preentrenamiento inmediato a la actividad físico os protegerá de un desgarro por acortamiento muscular o insuficiente adaptación muscular a la tarea exigida.

–          Si os notáis fatigados, abandonad la práctica física o reducid la intensidad como mínimo. Una de las principales causas de lesión es la sobresolicitación del músculo.

–          Una vez producida la lesión os aconsejamos no retomar el ejercicio físico antes de seis u ocho semanas y siempre que se haya recuperado el 90% de la fuerza máxima.

Artículo realizado por Ignacio Aguilera, Fisioterapeuta.

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